martes, 4 de agosto de 2020

Kw4m3 Z9mw4v3 (HUMOR ABSURDO)


ADVERTENCIA: Estimado lector, está por entrar en otro formato de mis relatos: El humor absurdo. Si no le gusta, no lo entiende o le parece estúpido, huya despavorido y exíliese en Corea del Norte. No tenga temor de mis represalias, no puedo verlo ni se quién es usted. Dese por enterado y continúe en este blog o en otros mejores.

Kw4m3 Z9mw4v3

K
w4m3 Z9mw4v3 (pronúnciese “kw4m3 z9mw4v3”, con sílaba tónica en “w4”, obviamente), mozuelo de 84 años, había nacido sin vocales en su nombre porque en Z94z1l4nd14, país al sur de la República del Congo, no existían tales singularidades lingüísticas. Curiosamente, ese país vecino posee todas las vocales del alfabeto en su nombre, y cuenta la leyenda que se las birló a Z94z1l4nd14, con malas artes, en una partida de póker africano (juego muy particular, parecido a una ruleta rusa, donde las cartuchos son la malaria, sequias, desnutrición y raquitismo).
Sorprendentemente, Kw4m3, era el último habitante del único avocálico país de la Via Láctea. Y para colmo de males, la ciencia del primer mundo, había descubierto que las vocales, tónicas y atónitas, eran imprescindibles para el sistema inmunitario. Por esa razón Z94z1l4nd14 desaparecería del mapa en cuanto muriera Kw4m3, el último Z94z1l4nd14eño del país. En los días siguientes no pasó nada porque Kw4m3 estuvo muy atento al coronavirus y otros gérmenes asesinos que pretendían penetrarlo por todos sus orificios. Usaba barbijo que el mismo había tejido con fibra de coco de la última palmera que quedaba en el país. Se lavaba las manos con jabón de coco hecho con el aceite del último coco de la última palmera del país. Además, en un impulso irracional, había comprado todo el papel higiénico del agónico país; no sabía bien para que hacia esto pero era la tendencia mundial ya que ayuda a controlar a todos los gérmes conocidos. En realidad era imposible contagiarse en un país donde Kw4m3 era el único y último habitante. No obstante, este estricto y ejemplar ciudadano cumplía a rajatabla las cambiantes e inútiles recomendaciones de la OMS. Creo que por eso enfermó.
Ya no quedaban gatos negros en el avocálico territorio dado que se habían ido detrás de las últimas ratas que escaparon del insoportable aburrimiento que reinaba en ese país al sur del Congo. Días después, el Mrtssk 13, día de muy mucha mala suerte en Z94z1l4nd14, Kw4m3 Z9mw4v3 murió para siempre a causa de una avocalía aguda complicada con una conjuntivitis benigna. Por supuesto, por falta de vocales en su nombre. Alguien sugirió un trasplante de vocales a última hora, pero ya no existían en este país vacío locales de venta.
Sus últimas palabras fueron ¿swrty 2w lbr0 gu1nss? “¿Entraré al libro Guinness?” De esta manera tan filológica y gramatical, el único país avocalico del continente negro oscureció para siempre. Clint Eastwood quiso hacer una película sobre esta historia, pero lo invadió el temor de que luego de ver el film se extendiera por los EE.UU. una moda de “avocalía” y la gente comenzase a nombrar a sus hijos Kw4m3, Qwrt8 o cualquier otro nombre impronunciable.
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¡Un momento, este relato no puede terminar aquí! Es muy triste y ya varios lectores me han amenazado para que me aleje un poco del drama (mi inclinación natural) y me acerque a la comedia. Veamos entonces como sigue ahora la saga con este nuevo giro.
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Minutos antes de que nuestro personaje, Kw4m3 Z9mw4v3, estirara la pata se oyó un sonido nunca oído en el país, algo parecido al resquebrajarse de la cascara de un huevo a punto de parir. Nadie presenció esta tierna escena porque todos —visitantes ilustres de países vecinos, oportunistas y políticos corruptos— estaban en modo necrológico, rodeando al moribundo. Pero, yo sí lo percibí, fuerte y claro. En un rincón ignorado de la casa, el milagro del nacimiento de la vida se plasmaba nuevamente, como tantas veces antes. De un huevo, de un mero huevo olvidado y abandonado, cremoso y con pintitas violetas estaba naciendo una criatura encantadora. ¡Era el famoso, endémico y quasi extinguido pato afrocriollo de Z94z1l4nd14! Lo que siguió a continuación fue otro milagro del que los juglares de África aún cantan, la simpática y simbólica criatura emitió un sonido que cambió la historia para siempre. Dijo “cuac” y luego “coec cuiac” mediante lo cual las primeras vocales fueron pronunciadas e introducidas en el país sin vocales. El fenómeno dio origen a otro más sorprendente, una ola de renovación y optimismo cruzó el triste país de norte a sur y de este a oeste. Los bosques se volvieron más altos y frondosos y los primates primordiales prevalecieron y predominaron en la pradera prístina; la vida animal renació fresca y exuberante. Las vocales se reprodujeron como bacterias, todas ellas, invadiendo el país como una plaga benigna. Miles de inmigrantes de los países vecinos se instalaron en el fértil Z94z1l4nd14, ahora con un nuevo nombre pleno de vocales: ¡Sorodongopongo! Bueno, en realidad hay una sola vocal en este nombre, pero los patos no saben mucho de gramática. Las otras vocales se agregaron espontáneamente por coherencia lingüística. A pesar del pato afrocriollo.
¡Y todo fue alegría y felicidad en Sorondongopongo! La tristeza fue abolida por ley y los agrios y amargados ciudadanos fueron expulsados sin doble indemnización, planes sociales, subsidios por nacimiento ni remordimiento zaffaroniano. Por ley, también, se decretó que el nuevo país fuese ecofriendly, autosustentable, biodegradable, reciclable, orgánico y vegano. Ningún animal, superior o inferior, sería en el futuro sacrificado para comida o por deporte. En este preciso momento, lo veo en un mensaje que me llegó al celular, ¡Sorongopongo, ha sido elegido como el país más feliz del planeta Tierra por el Libro Guinness de los Records!
Y colorín colorado, este feliz cuento ha finalizado.




domingo, 2 de agosto de 2020

TRES SONETOS


HACEDOR DE GALAXIAS

Señor del universo, el Creador,
del origen del cosmos, quiero hablar.
A la génesis sideral debo entrar
para juzgar su origen turbador.

¿Acaso fue un supremo hacedor
quien trabajó siete días sin parar?
¿O las galaxias surgieron al azar
por la fuerza de un rayo cegador?

Tronaron los cielos por el encuentro,
meteoritos colapsaron ardientes,
los magmas se hermanaron calientes.

Ocupa el Big bang el epicentro
de la reyerta cósmica ferviente.
¿Vencerá la ciencia o vencerá el creyente?

PUÑAL AMIGO

Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores
con un puñal, con besos y contigo

No quiero que te vayas, me contradigo
aquel jardín fuiste pleno de flores
sea esta tu pena, tus dolores,
este pacto de amor es un castigo

Pecado mortal amarte sin juicio
grande error mío fue poseerte
triste final buscado es la bella muerte.

Ven, puñal amigo, mata sin bullicio
a aquella que me selló la suerte
¡Oh, destino fatal ya nacer para perderte!

BUENA MADERA

Indestructible, alto, poderoso,
rey del bosque, patriarca venerado.
Duro, derecho, firme, bien parado,
gallardo, permanente, orgulloso.

Señor inquebrantable, animoso,
pero un día te vieron mancillado,
en tus gloriosos días acosado,
tronco hachado, triste, lastimoso.

Ahora te talan, voltean y humillan,
perdiste tu reinado mensú viejo,
durmientes, postes lucen tu pellejo.

Tu pétrea, noble madera astillan,
llora la Pachamama amigo añejo.
¡Árbol quebracho, altivo, mis respetos dejo!


POEMAS


NOSTALGIA
Días de mi juventud que retornan,
copos de nieve sobre la nieve
de un gris y frío invierno que llora
los luminosos días de aquel pasado perdido.

Saudades de otros tiempos evocados,
morriñas gallegas de mi herencia galaica,
hojas caducas de un bosque de otoño
encarcelado en mi pecho siempre están.

Amarga miel que rezuma tangos.
Tristezas de bandoneón que nunca fueron.
En tropel vertiginoso se amontonan en mis puertas,
entren y salgan, por favor, ya no los quiero.

AFECTO
Atajos de trompos y bolitas,
el barrio de barriletes azules
¡A los cerros, a los cerros!
Cubiertos de rezumantes jarillas y breas en flor

Puedo regresar un millón de veces
a los instantes únicos, los afectos
de aquella niñez inigualable y mía
clavada en mi corazón infante

Regreso, y regreso, una, mil veces,
los aromas me esperan deseosos
las montañas me reciben erguidas
¡Ay, terruño querido como me dueles en el pecho!

PIEDAD
Ese es el rostro moreno que extraño,
piel índica de remotos continentes.
Bienhechora Providencia, tan lejos de casa
tu piedad nos impregna

Alma de pasión inagotable
estas ahí para nosotros los sufrientes.
¡Dios, qué cerca y lejos estás!
Cordero soy de tu rebaño eterno.

Nada es tan real como tu amor.
Padre, padre, padre, cuida tu rebaño,
nada es tan poderoso como tu aliento,
piedad, piedad, piedad, hermano Sol.

DESEO
Camino apartando hojas del otoño nuevo,
extraño esas alamedas llegando al horizonte,
y esos arroyos plenos de alma de glaciares
de aguas duras, claras y cantoras.

Camino y camino, no sé qué busco,
tal vez la adolescencia atolondrada,
o quizás mis afectos olvidados.
Llévame, camino, hacia el sol y el vino compañero.

¡Camino, ay camino, regrésame a mis cerros,
qué deseos de trepar a ellos tengo!

TERNURA
Hoy, en la tierra, todo gira como debiera.
La tibieza del aire acarrea todos los aromas.
El sol que no lastima entibia con ternura.
Las piedras del sendero muestran el camino.

Hoy, hasta el más humilde arbusto,
canta su esplendor de flores y espinillas rojas,
los abejorros zumban despreocupados,
la brisa afina en los totorales.

Allá arriba, en los algarrobos viejos,
las chicharras nuevas gritan el verano,
en sus troncos rugosos de esperar,
Dios puso hoy todas sus ternuras en el monte.

ANSIEDAD
Otro día sofocante en el desierto
El pavimento derretido corre hacia la zanja
Bajo mis pies el calor crece aún más

No hay piedad de sol abrasador.
Gruesas gotas de sudor ruedan por mi cara
Tú haces que el aire esté tan pesado.
¡Agua fresca de la noche!

Quieto como mosca en invierno,
escucho las campanas de la iglesia dando la hora,
una tormenta de verano ciertamente me aliviaría.
Tomo otra ducha refrescante
Tratando de mantener viva mi mente.

Tanto calor, los cielos en fuego.
Es tan caluroso que los pájaros no cantan.
Desearía poder nadar
en agua fresca de la noche.